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      Por: Francisco Zaragoza, Socio Líder de Auditoría en las Oficinas Querétaro y Puebla de KPMG México.

      En un entorno caracterizado por crecientes presiones regulatorias, una mayor demanda de transparencia por parte de los grupos de interés y una transformación tecnológica constante, la auditoría atraviesa un punto de inflexión. Frente a riesgos cada vez más dinámicos y modelos de negocio más complejos, las prácticas tradicionales comienzan a mostrar limitaciones que obligan a replantear su alcance, metodología y capacidad para generar mayor calidad en la auditoría y, en consecuencia, mayor valor.

      Durante años, el modelo tradicional de auditoría estuvo dominado por revisiones manuales, pruebas de muestreo y un sólido enfoque en la documentación de hallazgos una vez concluidos los procesos. Este esquema fue suficiente en contextos menos complejos, donde la estabilidad operativa permitía trabajar con ciclos más largos y con menor presión en cuanto a la oportunidad de la información.

      No obstante, en el entorno actual, estas prácticas evidencian sus limitaciones. El uso de muestras implica necesariamente excluir información que puede ser crítica, lo que es particularmente relevante en escenarios donde los riesgos no se concentran en grandes fallas, sino en múltiples microdesviaciones distribuidas a lo largo de todo el proceso.

      A lo anterior se suma la falta de oportunidad, pues los hallazgos que se generan al final de los ciclos llegan, en muchos casos, cuando las acciones correctivas implican mayores costos o complejidad. Estas características reducen la calidad de la auditoría y su capacidad para incidir en el momento en que realmente puede generar valor.

      Adicionalmente, los modelos tradicionales tienden a fragmentar la visión del riesgo. Cada proceso se revisa de forma relativamente aislada, lo que dificulta la comprensión de interdependencias o efectos acumulativos a nivel organizacional.

      Hoy, la auditoría busca superar estas limitaciones mediante la adopción de un enfoque basado en datos, riesgos y tecnología. De hecho, la posibilidad actual de analizar poblaciones completas permite observar la operación con mayor profundidad, mientras que la automatización reduce tiempos y mejora la calidad del análisis.

      La incorporación de inteligencia artificial (IA) lleva este enfoque un paso más allá. Al analizar patrones, detectar anomalías y procesar grandes volúmenes de información, la IA amplía significativamente la capacidad del auditor.

      Sin embargo, el cambio más relevante radica en la forma en que la auditoría se relaciona con el negocio. En su versión más avanzada, deja de ser una función posterior para convertirse en un componente integrado, que acompaña la operación y contribuye desde etapas más tempranas a la gestión del riesgo.

      En este contexto, la verdadera transformación de la auditoría no radica únicamente en la tecnología, sino en su capacidad para evolucionar de una función de revisión a una capacidad estratégica del negocio. Al integrarse de forma más temprana a la operación, puede anticipar riesgos, fortalecer la toma de decisiones y generar valor más allá del cumplimiento.

       

      Nota: las ideas y opiniones expresadas en este escrito son de quienes firman el artículo y no necesariamente representan las ideas y opiniones de KPMG México.

      Prohibida la reproducción parcial o total sin la autorización expresa y por escrito de KPMG.

      La información aquí contenida es de naturaleza general y no tiene el propósito de abordar las circunstancias de ningún individuo o entidad en particular. Aunque procuramos proveer información correcta y oportuna, no puede haber garantía de que dicha información sea correcta en la fecha en que se reciba o que continuará siendo correcta en el futuro. Nadie debe tomar medidas con base en dicha información sin la debida asesoría profesional después de un estudio detallado de la situación en particular.

      Francisco Zaragoza

      Socio Líder de Auditoría en las Oficinas Querétaro y Puebla a cargo del Grupo Nacional de Soporte

      KPMG México


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